10000 km, un octano, una eternidad…
2 de Enero de 2010Levanto la mirada y observo con absoluta calma el cielo. Cuando bajo mis ojos, descubro que aquel paisaje que tan poco me importaba comienza a tomar una dimensión diferente. Por última vez, intento sentir la brisa sobre mi rostro, intento acumular todo el aire posible dentro de mis pulmones. Es preciso grabar cada centímetro en mi memoria, cada sonido en mis oídos, no quiero olvidarme de nada. Subimos al auto. La garganta comienza a cerrarse, todo por esa maldita y odiada angustia que nuevamente comienza a invadir mi ser. Cómo se hace para despedirse de una vida?
Leer completo
